El Departamento de Archivos del Ayuntamiento de Buchanan ha publicado datos actualizados sobre el número de víctimas entre los residentes de la comunidad durante la ocupación rusa. Las cifras oficiales indican que la tragedia fue incluso mayor de lo informado previamente.
Según el ayuntamiento, 582 personas murieron en la comunidad de Buchanan. Algunas fueron baleadas por soldados rusos, pero muchas de ellas se debieron a la falta de atención médica, la escasez de medicamentos e incluso el hambre. Los ocupantes no permitieron la evacuación de los heridos graves y privaron a la población de acceso a alimentos, dejándola sin ningún medio de subsistencia.
Además de las víctimas identificadas, 43 cuerpos permanecen sin identificar. Aún no se ha identificado a personas que podrían haber sido residentes locales o desplazadas, lo que dificulta determinar la magnitud final de la tragedia.
Se reporta la desaparición de otras 38 personas. Algunas podrían haber muerto durante la ocupación y haber sido enterradas en fosas comunes, mientras que otras probablemente fueron deportadas a territorio ruso o hechas prisioneras.
Estos nuevos datos confirman que los crímenes del ejército ruso en Bucha y sus alrededores no se limitaron a asesinatos en masa. Los ocupantes crearon deliberadamente condiciones en las que la gente murió no solo por las balas, sino también por una catástrofe humanitaria.
Bucha sigue siendo un símbolo de la brutalidad de la guerra, y estos hechos añaden nuevas páginas a la trágica crónica de la resistencia ucraniana. Ucrania continúa documentando los crímenes de Rusia para que todos los responsables reciban un castigo justo.

