El derretimiento de los glaciares antárticos podría tener consecuencias catastróficas para las regiones costeras de todo el mundo, incluida Ucrania. Si la capa de hielo del continente y otras regiones del planeta se derrite por completo, el nivel del océano aumentará unos 70 metros, lo que provocará inundaciones en muchas ciudades, incluida Odesa. Así lo afirmó el explorador polar, meteorólogo y ozonometrista Oleksandr Poluden en un comentario para RBC-Ucrania.
Según él, Ucrania se encuentra actualmente en una zona con un clima relativamente estable y confortable. Fenómenos naturales extremos, como tifones, tsunamis o huracanes potentes, son poco frecuentes. Sin embargo, con el cambio climático, la situación podría empeorar significativamente: surgirán los llamados corredores de temperatura y otros fenómenos extremos que afectarán a las personas, las infraestructuras y los ecosistemas.
Poluden explicó que Odesa se encuentra a una altitud de tan solo 36-39 metros sobre el nivel del mar, por lo que, en caso de un aumento significativo del nivel del mar, la ciudad estaría en riesgo. Una amenaza similar, afirmó, afecta a la mayoría de las megaciudades del mundo, ya que una parte significativa de las grandes urbes se ubican en las costas.
Además de las inundaciones, el deshielo de los glaciares tendrá otras consecuencias graves. La liberación de enormes volúmenes de agua dulce al océano provocará su desalinización, lo que cambiará radicalmente las condiciones de los organismos marinos. Esto puede provocar la desaparición de especies individuales y desencadenar reacciones en cadena en las cadenas alimentarias.
El explorador polar también enfatizó que ya se están registrando señales alarmantes del calentamiento global en la Antártida. En particular, se registraron cuatro terremotos en el Pasaje de Drake, cuyas ondas alcanzaron la zona de la estación antártica ucraniana "Akademik Vernadsky", algo atípico para esta región.
Además, los científicos observan una ausencia casi total de hielo nuevo debido a que el océano no se enfría lo suficiente para su formación. Esto está provocando que los animales locales pierdan su refugio natural y su fuente de alimento, y se vean obligados a migrar más al sur.

