Ucrania insiste en la confiscación total de los activos rusos congelados, bloqueados por los países del G7 en 2022. Esto incluye unos 300 000 millones de euros pertenecientes al Banco Central de Rusia. Estos fondos podrían convertirse en una fuente clave de financiación para la reconstrucción posbélica de Ucrania.
El primer ministro Denys Shmyhal enfatizó que Ucrania ya está recibiendo fondos provenientes de activos rusos congelados.
¿Qué fondos se han recibido ya?
- 3-9 de marzo – Gran Bretaña transfirió 752 millones de libras a Ucrania (equivalente a 40.390 millones de UAH al tipo de cambio del NBU).
- 13 de marzo – Canadá transfirió 2.500 millones de dólares canadienses (72.100 millones de UAH).
Este es sólo el comienzo del proceso, ya que Kiev está trabajando activamente con socios internacionales para garantizar que los activos confiscados del Kremlin se transfieran íntegramente a Ucrania.
Al mismo tiempo, ya existe en Ucrania un mecanismo para la incautación y venta de activos sancionados. Según Shmyhal, la Agencia de Rastreo y Gestión de Activos (ARMA) ya ha recibido autorización para vender bonos militares a la empresa rusa Royal Pay Europe por un total de 1.800 millones de grivnas.
El dinero de la venta se destinará a:
- al presupuesto estatal;
- al Fondo de Recuperación de Ucrania para eliminar las consecuencias de la guerra.
Anteriormente, ARMA ya había enviado 423 millones de UAH de la gestión de activos de la misma empresa al Fondo para la Eliminación de las Consecuencias de la Agresión Armada.
Ucrania sigue presionando a sus socios para que encuentren mecanismos legales que permitan la confiscación total de los activos rusos. Por ahora, estos fondos están congelados y su uso solo es posible mediante la adopción de decisiones pertinentes por parte de países individuales o instituciones internacionales.
Cabe señalar que la Unión Europea ya ha decidido utilizar los intereses de los activos rusos, pero Kiev insiste en que esto no es suficiente. Ucrania quiere recibir la cantidad total y destinarla a la reconstrucción de infraestructuras, instalaciones sociales y apoyo militar.
De este modo, la lucha por la confiscación total de 300 mil millones de euros continúa, y Ucrania tiene todas las posibilidades de obtener estos fondos para el bien de su futuro.

