Durante las fiestas, la mayoría de las personas se centran en cocinar, comprar regalos y reunirse con familiares y amigos, a menudo dejando de lado las preocupaciones sobre la salud. Al mismo tiempo, los médicos enfatizan que los riesgos cardíacos aumentan durante la temporada navideña.
El cardiólogo David Sabgir, MD, advierte que los hábitos vacacionales pueden sobrecargar el sistema cardiovascular. Según él, incluso existe un término médico para ello: "síndrome del corazón vacacional".
¿Qué es el síndrome del corazón de vacaciones?
El síndrome del corazón festivo es una afección que se caracteriza por ritmos cardíacos anormales, incluyendo fibrilación auricular. Se asocia con mayor frecuencia a períodos de consumo excesivo de alcohol, como durante las vacaciones y los fines de semana largos.
Según el médico, incluso las personas que suelen beber alcohol en raras ocasiones pueden tener problemas si aumentan drásticamente su consumo durante las vacaciones. El alcohol afecta directamente el funcionamiento del músculo cardíaco y puede provocar alteraciones del ritmo cardíaco.
Los síntomas más comunes del síndrome incluyen palpitaciones, molestias o dolor en el pecho y dificultad para respirar. Estos síntomas suelen presentarse cuando se combina una combinación de factores: alcohol, exceso de comida, sedentarismo y clima frío.
Además, el riesgo aumenta debido a la deshidratación. El alcohol tiene un efecto diurético, lo que provoca la pérdida de electrolitos necesarios para el funcionamiento normal del corazón. Una carga adicional es el consumo de alimentos salados y ricos en calorías, que aumentan la presión arterial. El estrés tampoco debe subestimarse: el bullicio festivo también afecta al sistema cardíaco.
Cómo reducir los riesgos cardíacos durante las vacaciones
Los cardiólogos enfatizan que no es necesario abandonar por completo el espíritu festivo, pero sí es importante mantener la moderación. La medida más eficaz para la prevención es limitar el consumo de alcohol o alternarlo con refrescos.
Beber suficiente agua y dormir lo suficiente son igualmente importantes. El descanso ayuda al cuerpo a recuperarse y reduce la carga sobre el corazón.
Los médicos también recomiendan no descuidar la nutrición, incluso durante las vacaciones. En la dieta, conviene priorizar los alimentos bajos en sodio: frutas y verduras frescas, como aguacates, peras y cítricos. Contienen fibra y nutrientes que contribuyen a una presión arterial normal.
Un consejo sencillo es añadir una fruta o verdura fresca a cada comida, incluso durante las fiestas. Esto ayudará a reducir los efectos negativos de las comidas copiosas y el alcohol.

