El SBU comentó sobre las búsquedas de empleados de la “Unión de Periodistas Ortodoxos”, un recurso que apoya a la Iglesia Ortodoxa Ucraniana y escribe, en particular, sobre la confiscación de iglesias de la UOC por parte de la OCU.
Se afirma que ha sido neutralizada “una red de agentes del FSB a gran escala” que intentaba “desestabilizar la situación en Ucrania”.
Según la investigación, los acusados en el caso "produjeron y difundieron narrativas pro-Kremlin y mensajes provocadores que pretendían desestabilizar la situación sociopolítica e incitar al odio religioso en Ucrania".
No se proporcionan ejemplos de tales mensajes.
Cuatro personas fueron detenidas, entre ellas el rector de la iglesia de la IOU en Kiev.
El SBU afirma que en el caso están implicadas un total de 15 personas y que “se trata de una de las redes más grandes del FSB que operan en Ucrania desde el comienzo de la invasión a gran escala”.
Una de las acusaciones fue que el contenido de la “Unión de Periodistas Ortodoxos” fue reproducido por medios de comunicación rusos y sitios web de las diócesis de la UOC, así como por canales ortodoxos de Telegram.
Los detenidos fueron acusados en virtud de los artículos 111 (alta traición), 111-1 (actividades de colaboración), artículos 28 y 255 (creación y participación en una organización criminal), 161 (incitación a la enemistad y al odio religioso cometidos por un grupo organizado) y 436-2 (justificación de la agresión de la Federación de Rusia contra Ucrania).

