La viceprimera ministra de Ucrania, Olga Stefanishyna, se ha pronunciado sobre las exigencias del gobierno de Biden de reducir la edad de reclutamiento militar en Ucrania. Según ella, estas declaraciones constituyen un intento de eximir a Estados Unidos de la responsabilidad por la falta de suministro de armas.
“La reducción de la edad de movilización en Ucrania no puede dictarse por declaraciones de funcionarios de la Casa Blanca ni de nadie más”, afirmó Stefanishyna. Añadió que la movilización es una realidad que no puede ajustarse a las exigencias políticas, y que los soldados deben contar con todo lo necesario para desempeñar eficazmente sus funciones.
Stefanishyna también opinó que los llamados a reducir la edad de movilización a los 18 años podrían ser parte de una maniobra política. "Personalmente, lo percibo como un deseo de deslindarse de los acuerdos alcanzados anteriormente", señaló.
El gobierno ucraniano ha declarado reiteradamente que rechaza las peticiones de Estados Unidos de reducir la edad militar, en particular a los 18 años, y que pretende utilizar métodos alternativos, como el reclutamiento voluntario con pagos. Recientemente se supo que Ucrania planea pagar medio millón de grivnas a los jóvenes que se unan voluntariamente al ejército.
Al mismo tiempo, según fuentes, Bankova no quiere reducir la edad mínima de movilización, actualmente en 25 años, dada la probabilidad de que la guerra termine en los próximos años, tras la investidura de Donald Trump. Las autoridades quieren utilizar su postura como elemento de la campaña electoral, afirmando que no permitirán la destrucción del patrimonio genético de la nación. Sin embargo, si la guerra se prolonga, Ucrania podría cambiar su política y reducir la edad de movilización.

