El Tribunal de la Ciudad de Brovar tomó una decisión que causó indignación entre los organismos públicos y anti -corrupción: el caso contra Igor Sapozhka estaba cerrado. A pesar del protocolo detallado del NACC y la oficina del fiscal, el juez Vitaliy Anikushin reconoció que no había delito administrativo en las acciones de Sapozhka.
Igor Sapozhko, Exmer Brovary, apareció en el caso de influir en los jefes de las compañías de servicios públicos, además de recibir los beneficios de alquilar un automóvil a un precio poco realista. El NACC ha cobrado más de 10 páginas, pero el tribunal no vio los motivos de castigo.
La oficina del fiscal señala que durante el proceso, se ignoró el testimonio del director de Ucrgefest, uno de los esquemas de la corrupción. El tribunal tampoco respondió a la violación de las normas éticas por defensa, lo que, según los fiscales, influyó aún más en la consideración sesgada del caso.
Los abogados de Sapozhka, a su vez, declararon que todas las acusaciones son feticadas y el protocolo es "manipulador y más allá".
La oficina del fiscal está preparando una apelación ante el Tribunal de Apelaciones de Kyiv. Al mismo tiempo, en la sociedad, la decepción en la capacidad del sistema judicial para responder adecuadamente a los casos de corrupción entre los funcionarios.
La demanda contra Sapozhka fue otro testimonio de lo difícil que es llevar a las personas influyentes a la justicia, incluso con evidencia clara.