Los organizadores de la cumbre de la OTAN, que se celebrará en La Haya los días 24 y 25 de junio, están preparando el evento ante un posible comportamiento confrontativo del presidente estadounidense Donald Trump. Según The Telegraph, no está prevista ninguna reunión personal entre Trump y el presidente ucraniano Volodímir Zelenski debido al riesgo de conflicto público.
Además, la cumbre no acogerá reuniones del Grupo de Contacto sobre la Defensa de Ucrania (formato Ramstein) ni de la coalición de países que inició el seguimiento del alto el fuego entre Ucrania y la Federación Rusa. La llamada "coalición de los dispuestos", liderada por Gran Bretaña y Francia, también quedará fuera de la agenda principal.
Para evitar desacuerdos entre Trump y otros líderes, se está preparando un comunicado muy breve para el presidente estadounidense, de tan solo una página. En él, la OTAN reconoce a Rusia como una amenaza y confirma su apoyo a Ucrania, pero sin mencionar específicamente las perspectivas de su adhesión a la Alianza.
El documento también eliminó cualquier mención al clima y a China, aunque declaraciones finales anteriores de la OTAN se referían explícitamente al papel de China en el apoyo a Moscú.
Esta será la primera cumbre de la OTAN presidida por Mark Rutte, el recién elegido Secretario General de la Alianza, y la primera que se celebrará en los Países Bajos. El evento tendrá lugar en el centro de conferencias del Foro Mundial.

