Ha comenzado la construcción de fortificaciones con materiales encontrados en la zona de exclusión de Chernóbil, según Olena Pareniuk, radiobióloga y coordinadora de proyectos de desminado humanitario del Ministerio de Economía de Ucrania.
Según ella, el uso de materiales locales fue una medida necesaria para garantizar la seguridad de las Fuerzas de Defensa. A pesar de la presencia de radionucleidos en los materiales de construcción, la construcción continúa.
"¿Podemos prohibir la construcción debido a los radionucleidos? Difícilmente. Tenemos que adaptarnos a una nueva realidad y minimizar las posibles consecuencias", explicó el experto.
La radiación de fondo en la zona se mantiene estable. No existen amenazas para la población civil, asegura Pareniuk. Al mismo tiempo, se sigue evaluando el nivel de seguridad de quienes trabajan directamente en las instalaciones.
Los científicos advierten que la construcción podría causar la elevación parcial de polvo radiactivo, cambios locales en la contaminación e impacto ambiental. Se prevé un monitoreo constante de la situación para minimizar las posibles consecuencias negativas.
Para los habitantes de Kiev y otras regiones no existe peligro: la contaminación permanece localizada dentro de la zona de exclusión y está controlada por los servicios pertinentes.

