Según Denis Shtilerman, copropietario y diseñador jefe de la empresa de defensa ucraniana Fire Point, Rusia utiliza los misiles balísticos de alcance medio Oreshnik principalmente como herramienta de intimidación, más que como un arma eficaz para ataques convencionales.
Según él, las características técnicas de este misil indican su propósito original: transportar ojivas nucleares. Cuando se utiliza con equipo convencional, carece de viabilidad militar significativa.
Shtilerman describió el Oreshnik como un misil balístico intercontinental modificado al que se le ha eliminado una etapa, un diseño que, según él, limita su eficacia en la guerra convencional.
El experto subraya que el uso de este tipo de misiles en su versión no nuclear tiene principalmente un efecto psicológico. Se trata de un intento de influir en la sociedad y crear un clima de miedo, más que de lograr resultados militares significativos.
Al mismo tiempo, el tema del "Oreshnik" también se debate activamente en el ámbito político. En la Rada Suprema, ya se escuchan llamamientos para la creación de nuevas ramas de las fuerzas armadas, en particular las Fuerzas Espaciales y Cibernéticas, como respuesta al uso que hace Rusia de modernos medios de destrucción.
Las declaraciones procedentes de Bielorrusia están generando una tensión adicional. El autoproclamado presidente de este país ha admitido públicamente la posibilidad de utilizar misiles Oreshnik en caso de amenazas a su Estado, lo que intensifica aún más la retórica intimidatoria en la región.
Ante estas declaraciones, los expertos ucranianos destacan que, a pesar de los nombres llamativos y el efecto informativo, la eficacia real de estos misiles en la guerra convencional es limitada, y su uso es más bien de carácter propagandístico y psicológico.

