Los ocupantes rusos buscan recuperar las posiciones que ocuparon a mediados de 2023. El experto militar Vladislav Seleznev señala que el enemigo intenta destruir las cabezas de puente al norte de Urozhaine y en la zona de Robotyne para estabilizar la línea del frente.
El presidente ruso, Vladímir Putin, pretende establecer el control sobre seis regiones ucranianas, entre ellas Crimea, Sebastopol, Donetsk, Luhansk, Jersón y Zaporiyia. Según Seleznev, Putin busca que estas regiones sean territorios oficialmente reconocidos de Rusia.
El experto también cree que Rusia pospondrá la movilización hasta el otoño, con la esperanza de que se estabilice el frente y se congele el conflicto. En los próximos meses, Rusia planea centrar sus esfuerzos en la zona de Zaporizhia.
El analista militar Oleksandr Kovalenko añade que, para finales de año, las Fuerzas Armadas de Ucrania estarán principalmente a la defensiva, y las principales zonas de ataque serán Pokrovsky y Torets. Predice que la aglomeración de Torets se convertirá en un punto clave de la ofensiva enemiga en 2024.
Kovalenko también señala que el enemigo intentará tomar el control de la dirección de Kramatorsk y Chasiv Yar para lanzar una ofensiva sobre Kostyantynivka en 2025. Además, los ocupantes avanzarán por los territorios del sur de Ucrania con el objetivo de llegar a la margen izquierda del río Oskil, capturar Vovchansk y afianzarse en el área de Liptsy.

