En 2025, Ucrania dio un paso más hacia una distribución justa de los fondos públicos al introducir un límite al monto máximo de las pensiones. Esta decisión, consagrada en el presupuesto estatal, prevé una reducción de las pensiones que superen los límites establecidos: 10 mínimos de subsistencia para las personas con discapacidad, o cuatro veces la pensión promedio del país.
Los cambios se aplican a pensiones que alcanzan las 60, 80 o incluso 100 mil grivnas mensuales. Sin embargo, hay excepciones: las restricciones no se aplican al personal militar que actualmente defiende el país o que ha participado en hostilidades desde 2014.
El Gobierno adoptó una resolución especial que prevé la aplicación de coeficientes reductores a la parte de las pensiones que exceda los límites establecidos.
- Pensiones superiores a 10 mínimos de subsistencia (23.610 UAH)
Al importe que no supere los 11 mínimos de subsistencia (25.971 UAH) se le aplicará un coeficiente de 0,5. - Pensiones superiores a 11 mínimos de subsistencia (25.971 UAH)
El coeficiente de 0,4 se aplica a la parte que no supera los 13 mínimos de subsistencia (30.693 UAH). - Pensiones superiores a 13 mínimos de subsistencia (30.693 UAH)
Al importe hasta 17 mínimos de subsistencia (40.137 UAH) se le aplica un coeficiente de 0,3. - Pensiones superiores a 17 mínimos de subsistencia (40.137 UAH)
El coeficiente de 0,2 se aplica al importe hasta 21 mínimos de subsistencia (49.581 UAH). - Pensiones superiores a 21 mínimos de subsistencia (49.581 UAH)
El importe restante se calcula con un coeficiente de 0,1.
Según estimaciones preliminares, la nueva norma afectará a unos 17.600 pensionistas especiales. Se trata de personas que recibían las llamadas "pensiones especiales", que no estaban garantizadas por cotizaciones al seguro, sino que se pagaban con cargo al presupuesto estatal como un privilegio adicional.
Las pensiones de seguros que coincidan íntegramente con las contribuciones de los ciudadanos se pagarán sin restricciones.
La guerra ha impuesto importantes restricciones financieras al presupuesto ucraniano. Las nuevas normas reducirán la diferencia entre las pensiones especiales y las regulares, haciendo que el sistema sea más proporcionado y justo.
A pesar de la lógica justificación de las innovaciones, la decisión ha generado un intenso debate. Quienes apoyan la reforma enfatizan la necesidad de reducir la desigualdad social en tiempos de guerra. Los críticos creen que el gobierno debería trabajar más activamente para atraer ingresos adicionales al presupuesto, en lugar de recortar los pagos.

