Tras el inicio de una guerra a gran escala, Ucrania está reanudando gradualmente la exportación de productos de defensa y podría exportar bienes y servicios militares por valor de varios miles de millones de dólares para 2025. Así lo afirmó el subsecretario del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa, David Aloyan, en una entrevista con Reuters.
Según él, a principios de mes, la comisión estatal, encargada de expedir licencias de exportación durante la ley marcial, aprobó la mayoría de las 40 solicitudes de empresas del sector de defensa. Estas solicitudes se refieren a la exportación de productos terminados, componentes, repuestos y la prestación de servicios.
Aloyan aclaró que el volumen potencial de dichos suministros podría ascender a varios miles de millones de dólares, pero enfatizó que, ante todo, es necesario satisfacer plenamente las necesidades de las Fuerzas de Defensa de Ucrania. Según él, no se prevé un rápido auge de las exportaciones, ya que las tareas militares nacionales siguen siendo la prioridad.
Entre los países que ya han expresado interés en las tecnologías de defensa ucranianas, Aloyan mencionó a Alemania, Gran Bretaña, Estados Unidos, países escandinavos, varios países de Oriente Medio y al menos un país asiático. Uno de estos países, con una larga trayectoria de cooperación con Ucrania en el sector de defensa, está estudiando actualmente la posibilidad de adquirir drones y equipo pesado.
El representante del Consejo Nacional de Desarrollo Económico y Social (CNSD) enfatizó que Kiev priorizará las exportaciones a los países que son los aliados más activos de Ucrania en la guerra contra Rusia. Al mismo tiempo, se hará hincapié no solo en la venta de productos terminados, sino también en la creación de empresas conjuntas con socios extranjeros. Este formato de cooperación debería garantizar la afluencia de inversiones, la expansión de la capacidad de producción, nuevas cadenas de suministro y el acceso a tecnologías modernas.
Aloyan también afirmó que el gobierno está considerando la introducción de un impuesto a la exportación para los fabricantes de defensa. Según él, este mecanismo permitiría destinar ingresos adicionales a la financiación del ejército ucraniano.
Al mismo tiempo, señaló que entre las solicitudes ya aprobadas no hay permisos para la exportación de armas listas para el combate. La mayoría de las operaciones aprobadas se refieren a la reimportación o al suministro de componentes para su posterior uso en el frente.
Algunas de estas aplicaciones están relacionadas con el programa ucraniano-estadounidense FrankenSAM, en cuyo marco se crean sistemas de misiles antiaéreos modernizados combinando sistemas soviéticos con misiles occidentales.
Anteriormente, el presidente Volodymyr Zelenskyy informó que diez centros de exportación para la promoción y producción de tecnologías de defensa ucranianas deberían estar operativos en países europeos en 2026. Próximamente, se espera que se inauguren instalaciones de producción en Alemania, donde planean comenzar a producir drones ucranianos a mediados de febrero.
De esta manera, Ucrania está formando gradualmente un nuevo modelo de cooperación en materia de defensa que combina sus propias necesidades militares con el potencial de exportación y la asociación internacional.

