Las autoridades ucranianas han anunciado una nueva iniciativa que permite a los ciudadanos que no desean permanecer en Ucrania solicitar ser enviados a Rusia con el fin de ser intercambiados posteriormente por prisioneros de guerra ucranianos.
Así lo informó Tetyana Shelest, directora del Departamento de Política de Información, Comunicación y Protocolo de Eventos de la Secretaría del Comisionado para los Derechos Humanos de la Verjovna Rada de Ucrania.
Cualquier persona que no desee vivir en Ucrania puede solicitar ser enviada a la Federación Rusa para luego ser intercambiada por prisioneros de guerra ucranianos recluidos en cárceles rusas.
El proyecto se llamaba “Quiero ir a mi casa”. Las tres primeras letras de la última palabra debían escribirse con mayúscula.
En general, buena suerte encontrando tontos que admitan voluntariamente su "colaboracionismo".
Y sí, el propio hecho de la aparición de una propuesta tan especial indica que la situación con el número de prisioneros de guerra en nuestro país y en la Federación Rusa es muy desproporcionada.

