Ucrania ha tomado la iniciativa de intensificar los preparativos para la cumbre de paz, prevista para el 15 y 16 de junio de este año. El foro se celebrará en el prestigioso balneario suizo de Bürgenstock.
Se enviarán invitaciones a más de 160 países, aunque probablemente asistirán menos. Según la parte ucraniana, esta amplia gama de participantes planea debatir maneras de lograr la paz en Ucrania a la luz de la fórmula del presidente Volodímir Zelenski (o "fórmula de paz"), que exige la retirada de todas las tropas rusas a las fronteras de 1991 y el pago de reparaciones a Ucrania.
Rusia no fue invitada a participar, pero Kiev y sus aliados occidentales esperan la llegada de líderes de los principales países del Sur Global, incluidos Brasil, India y, especialmente, China.
Los líderes ucranianos afirman que quieren reunir al mayor número posible de estados y empezar a trabajar en un plan, que posteriormente será presentado a Rusia por los "países fuertes" como una especie de ultimátum. Por eso la participación de China en la cumbre es tan importante para Ucrania, considerando que China es actualmente el país con mayor influencia mundial sobre Rusia.
Sin embargo, los expertos sugieren que Kiev también necesita una plataforma suiza para fortalecer la unidad occidental y neutralizar los intentos de presentar iniciativas de paz alternativas entre los países occidentales.
Aunque si los países líderes del “sur global” no llegan a la cumbre (o si lo hacen, no apoyarán la “fórmula de paz” de Zelensky), la aparición de nuevos planes que no coincidan con la “fórmula de paz” quizás sea solo cuestión de tiempo.

