El régimen de preferencias comerciales autónomas introducido por la Unión Europea para Ucrania tras el inicio de la invasión rusa a gran escala expirará el 6 de junio de 2025. El llamado "régimen de libre comercio sin visado", que permitía la exportación libre de aranceles de una parte significativa de los productos ucranianos a la UE, se está eliminando gradualmente, y las partes están volviendo al tratado de libre comercio (ALCA) de preguerra. Sin embargo, con modificaciones.
¿Qué pasó?
El régimen de Medidas Comerciales Autónomas (ATM), vigente desde junio de 2022, fue temporal y se prorrogó en varias ocasiones. Sin embargo, debido a la presión de varios Estados miembros, principalmente Polonia, donde se intensificaron las protestas de los agricultores, la Comisión Europea decidió no prorrogar las preferencias en 2025. En su lugar, se introdujo un régimen transitorio.
Desde el 6 de junio, las restricciones del antiguo acuerdo están vigentes, pero con normas actualizadas que se están negociando actualmente. Se espera que, para finales de 2025, las partes acuerden nuevos términos comerciales más liberales, que aún no serán tan libres como durante el ATV.
¿Quién sufrirá más?
El sector agrícola sigue siendo el más vulnerable. Según Eurostat, representó más del 60 % de todas las exportaciones ucranianas a la UE el año pasado, por un valor aproximado de 25 000 millones de dólares. La mitad de estas exportaciones se destinan a la Unión Europea. En particular, los suministros libres de aranceles de maíz, trigo, azúcar y pollo podrían verse limitados por cuotas, y los suministros podrían interrumpirse a mediados de mes en virtud de las nuevas normas.
Las negociaciones están en curso
La Comisión Europea promete que el nuevo régimen comercial será mejor que el de antes de la guerra. Las partes están trabajando actualmente en términos provisionales, y el gobierno ucraniano espera acordar una versión actualizada del DCFTA para finales del verano.
La viceprimera ministra Olga Stefanishyna enfatiza: «No estamos hablando de un retorno total a las condiciones de preguerra. El mercado de la UE permanece abierto. Estamos trabajando en una solución a largo plazo».
Política vs. Economía
Además de los desafíos económicos, la situación también tiene una marcada dimensión política. En Polonia, Hungría, Rumanía y Eslovaquia, la cuestión de las exportaciones agrícolas ucranianas se ha convertido en un elemento de la política interna y las campañas electorales. En mayo, el primer ministro polaco, Donald Tusk, declaró sin rodeos: «Ayuda a Ucrania, sí, pero no a costa de los agricultores polacos».
Mientras tanto, los expertos señalan que Europa también se ha vuelto dependiente de las materias primas agrícolas ucranianas, especialmente la industria de procesamiento, que es menos pública pero necesita suministros estables.
¿Que sigue?
Tras el fin del régimen de libre comercio, Ucrania regresa de facto a las antiguas condiciones del DCFTA, pero tiene la oportunidad de negociar la liberalización. Al mismo tiempo, hasta que se alcancen los acuerdos finales, las exportaciones se regirán por normas complejas e impredecibles, lo que podría afectar a los productores agrícolas y al presupuesto nacional.

