Según el Servicio Estatal de Estadística, desde el comienzo de la invasión a gran escala de Rusia a Ucrania, los precios de los bienes y servicios básicos han aumentado un 44,2%.

El artículo más caro fue la electricidad, que subió casi un 178 %. Los precios de los alimentos también aumentaron significativamente, un 50,8 %. Además, los productos de tabaco se encarecieron un 62,5 % y los medicamentos un 45,4 %.
Los expertos atribuyen este fuerte aumento de precios a varios factores, entre los que destacan la pérdida de cosechas causada por la guerra y la grave destrucción del sistema energético ucraniano. Estos factores provocaron un aumento significativo en el coste de los bienes y servicios, lo que afectó directamente al nivel de vida de los ucranianos.

