El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) informó que las centrales nucleares de Ucrania del Sur, Rivne y Chernóbil aún no han restablecido todas las líneas eléctricas externas debido al bombardeo a gran escala ocurrido el 26 de agosto.
“Los equipos del OIEA de las centrales nucleares de Rivne, Ucrania Meridional y Chernóbil informaron que estas instalaciones aún no han restablecido las conexiones a todas las líneas de transmisión eléctrica externas”, señaló la organización en un comunicado.
El 4 de septiembre, se registró un vehículo aéreo no tripulado (UAV) volando a pocos kilómetros de la central nuclear de Khmelnytskyi, lo que pone de relieve el riesgo constante que corren las instalaciones nucleares en Ucrania en tiempos de guerra.
Acuerdo con Francia y Energoatom
El OIEA ha firmado un acuerdo con Francia y NNEGC Energoatom para apoyar las centrales nucleares ucranianas. El acuerdo proporcionará a Ucrania las piezas de repuesto necesarias para los generadores diésel de emergencia de la Central Nuclear del Sur de Ucrania (SUPPP). Este equipo es crucial en caso de corte del suministro eléctrico externo.
El atentado del 26 de agosto: alcance y consecuencias
El 26 de agosto de 2024, las fuerzas rusas lanzaron un ataque masivo con misiles contra la infraestructura energética de Ucrania, utilizando misiles de crucero, misiles balísticos, misiles antiaéreos y vehículos aéreos no tripulados (UAV). Se emplearon 127 misiles y 109 drones de ataque, lo que convirtió este ataque en uno de los más grandes de su tipo en una guerra a gran escala. El coste del ataque se estima entre 1.200 y 1.300 millones de dólares, una cifra récord.
Problemas en la central nuclear del sur de Ucrania
Tras el ataque a la central nuclear del sur de Ucrania, se detectó un problema en una de las unidades. Según NNEGC Energoatom, esta avería no provocó un accidente grave. La unidad de potencia se encontraba al 33 % de su capacidad nominal, y el problema se debió a transitorios derivados del ataque.

