Durante el último día, las fuerzas ucranianas asestaron un potente ataque al arsenal de la Dirección Principal de Misiles y Artillería del Ministerio de Defensa ruso (GRAU), cerca de la ciudad de Toropets, en la región de Tver. El ataque provocó un incendio que provocó una serie de explosiones y un terremoto local, según informaron los residentes locales.
Según Defense Express , el ataque causó gran revuelo y se formularon varias suposiciones sobre las armas que podrían haber utilizado las Fuerzas Armadas de Ucrania (FAU). Inicialmente, se supuso que el almacén fue utilizado por drones de ataque del tipo "Palyanytsia". Sin embargo, los analistas sugieren otras opciones, dada la magnitud de la destrucción.
Los expertos creen que para causar daños tan graves, las Fuerzas Armadas de Ucrania emplearon un gran número de drones o misiles más potentes, en particular el sistema de misiles Neptuno modernizado. Las imágenes tras la explosión muestran un incendio a gran escala que, según los expertos, es improbable que se deba únicamente a la caída de fragmentos del dron. Esto indica un potente ataque con armas de alta precisión.
La destrucción del arsenal supone un duro golpe para la logística rusa. Según estimaciones preliminares, el almacén albergaba al menos entre 60 y 70 almacenes de municiones, que almacenaban misiles para los Iskander, Tochka-U, KAB y otras municiones de artillería. Las explosiones fueron tan potentes que provocaron un terremoto local, pero, afortunadamente, no se registraron fugas de radiación que pudieran indicar la presencia de armas nucleares.
Según los analistas, los ataques contra las instalaciones logísticas de retaguardia rusas, como el arsenal de Toropets, podrían afectar significativamente el panorama general de los combates, privando a las tropas rusas de una cantidad significativa de munición. Esto podría limitar significativamente su capacidad ofensiva en el frente y alterar la dinámica del combate.

