En la tarde del 14 de enero, las fuerzas militares ucranianas derribaron un avión ruso A-50 y un avión IL-22M sobre las aguas del mar de Azov, informó el diputado ucraniano Yuriy Mysyagin en su canal de Telegram.
Según él, alrededor de las 21:00, unidades ucranianas abrieron fuego contra dos aviones de la Fuerza Aérea Rusa —un A-50 AWACS y un bombardero IL-22— que sobrevolaban el mar de Azov. El A-50 fue derribado y el IL-22 fue alcanzado, pero permaneció en el aire e intentó alcanzar el aeródromo más cercano, pero desapareció del radar mientras intentaba ascender cerca de Kerch.
El A-50 es un avión de detección por radar de largo alcance diseñado para monitorear objetivos en el aire, tierra y mar y guiar a otras aeronaves hacia ellos. Estas aeronaves están diseñadas para identificar la ubicación de los sistemas de defensa aérea ucranianos y transmitir información para atacarlos.
Las características del A-50 incluyen una altitud de patrulla de hasta 10 km, un alcance de vuelo de 5.000 km, la capacidad de escoltar hasta 60 objetivos simultáneamente, guía a 12 cazas y asistencia para determinar la ubicación de objetivos ucranianos, como sistemas de defensa aérea y aviones, para atacarlos.
Se señala que las fuerzas armadas rusas cuentan actualmente con tres A-50 y seis A-50U, y el costo de cada unidad es de 330 millones de dólares.

