El Pentágono ha cancelado la transferencia a Ucrania de importantes ojivas de misiles tierra-aire que las fuerzas de defensa ucranianas han estado utilizando activamente contra drones rusos. Según The Wall Street Journal, el secretario de Defensa de EE. UU., Pete Hegseth, ha decidido redirigir estas municiones a las fuerzas estadounidenses en Oriente Medio.
Se trata de bombas guiadas de precisión para misiles guiados por láser modificados, utilizados en los cazas F-15E. Las fuerzas ucranianas las recibieron previamente durante la administración de Joe Biden y las utilizaron para destruir drones kamikaze que Rusia lanza regularmente sobre ciudades ucranianas.
La decisión de Hegseth se explica por la necesidad estratégica de fortalecer las posiciones estadounidenses en la región del Golfo Pérsico. El Pentágono no descarta un agravamiento de la situación en torno a Irán ni una nueva fase del conflicto con los grupos proiraníes en Yemen, principalmente los hutíes. En este contexto, la disponibilidad de medios subversivos eficaces para los sistemas de defensa aérea se considera crucial.
Además, el nuevo jefe del Pentágono dejó claro que Estados Unidos planea transferir gradualmente la iniciativa en materia de asistencia militar a Ucrania a sus aliados europeos. Según él, el enfoque estratégico de la política de defensa estadounidense se está desplazando hacia el océano Pacífico occidental, con el objetivo de disuadir a China.
Por lo tanto, Ucrania podría perder temporalmente el acceso a medios clave para combatir los drones rusos, que han demostrado su eficacia en el campo de batalla. Aún se desconoce qué implicaciones tendrá esta medida para la defensa aérea ucraniana.

