Tras el escándalo de corrupción de las "cintas de Mindich", Andriy Yermak renunció a su cargo de jefe de la Oficina del Presidente, pero continúa comunicándose regularmente con Volodymyr Zelensky en Koncha-Zaspa. La periodista Inna Vedernikova, en su artículo "La ilusión del poder. El error fatal que Zelensky podría cometer", señala que la renuncia de Yermak fue más un acto forzado de autopreservación que un verdadero restablecimiento del poder.
Según ella, el presidente podría haber purgado el sistema de poder de la gente de Yermak y Timur Mindich, pero aún no lo ha hecho. Yermak se ha mantenido activo en los procesos políticos, hablando por teléfono y visitando a Zelenski por las noches. Vedernikova señala que una ruptura entre Zelenski y Yermak solo es posible mediante la cooperación con la investigación o el testimonio mutuo.
Ahora, Zelenski probablemente planea dejar la gestión de la Oficina del Presidente en un formato técnico, transfiriendo funciones analíticas a otras estructuras. Los posibles candidatos para la dirección temporal de la Oficina del Presidente son el subdirector Ihor Brusyl y la jefa de Gabinete Maria Vitushok.
Vedernikova también llama la atención sobre el retraso en la sustitución de varios jefes de administraciones estatales regionales y sobre el hecho de que el jefe de Finmonitoring, Philip Pronin, permanezca en su puesto, quien, según fuentes, está bloqueando la investigación de la NABU. El principal argumento de Zelenski, según informes de prensa, es la falta de sospecha contra las personas del entorno de Yermak: «Que la NABU y la SAPO demuestren primero que todos a su alrededor son corruptos».
Como recordatorio, el 28 de noviembre, la NABU registró el apartamento de Yermak como parte de otra investigación criminal. Yermak está vinculado a las "cintas de Mindich", donde aparece bajo el apodo de "Alí Babá", presuntamente dando instrucciones a las fuerzas del orden para presionar a las agencias anticorrupción.

