Los supuestos corresponsales militares rusos informan masivamente sobre la pérdida de las comunicaciones satelitales Starlink en las unidades del ejército ruso en el frente. Según ellos, las terminales dejaron de funcionar la noche del 4 de febrero. Esto ocurrió tras acciones conjuntas del Ministerio de Defensa de Ucrania y la empresa SpaceX.
El asesor del ministro de Defensa, Sergiy Sternenko, afirmó que si se confirma esta información, el ejército ucraniano podrá recuperar su ventaja en el ámbito de las comunicaciones, mientras que las tropas rusas tendrán serios problemas de control a nivel táctico.
Según Sternenko, los informes sobre un apagado masivo de Starlink en unidades rusas aparecieron casi simultáneamente en varios recursos de propaganda. Enfatizó que para el enemigo esto supone una complicación en la coordinación de acciones, la transmisión de datos y el control de las unidades de combate.
Algunas fuentes rusas han intentado afirmar que las comunicaciones por satélite tampoco funcionan en el ejército ucraniano. Las Fuerzas Armadas de Ucrania lo niegan, aunque admiten que podrían producirse interrupciones temporales en ciertas zonas.
El militar de las Fuerzas Armadas de Ucrania, Stanislav Bunyatov, conocido por su indicativo de llamada "Osman", señaló que las propias tropas rusas crearon las condiciones para tales restricciones cuando comenzaron a usar terminales Starlink para controlar drones que atacaban a civiles. Según él, los ocupantes, en realidad, estaban "cortando la rama en la que estaban sentados".
Serhiy Sternenko también llamó la atención del ejército ucraniano sobre la necesidad de registrar todos los terminales Starlink en el sistema DELTA. Los dispositivos registrados se añaden a la llamada "lista blanca" de SpaceX, lo que permite evitar el bloqueo. El Ministerio de Defensa insta a los comandantes de unidad a supervisar este proceso para garantizar una comunicación estable e ininterrumpida en el frente.
El problema del uso de Starlink por parte de las fuerzas rusas se ha agravado después de que Rusia comenzara a utilizar drones controlados por satélite para llevar a cabo ataques terroristas. Tras varios incidentes similares, Ucrania solicitó a la dirección de SpaceX que limitara la posibilidad de que el enemigo usara el sistema.
La compañía afirmó que el 1 de febrero entraron en vigor restricciones adicionales. En particular, Starlink se desactiva automáticamente si la velocidad del terminal supera los 75-90 kilómetros por hora. Esto imposibilita su uso en drones y plataformas de alta velocidad. Los propagandistas rusos se han quejado abiertamente de que estas restricciones han afectado gravemente la capacidad del ejército ruso.
Además, desde el 2 de febrero, se está verificando en Ucrania la disponibilidad de terminales de comunicación satelital Starlink como parte de las medidas de seguridad. Solo los dispositivos registrados oficialmente e incluidos en las listas blancas operarán en el país. Los terminales que no superen la verificación serán bloqueados.

