Svitlana Malinovska, empleada del Departamento de Investigaciones Estratégicas de la Policía Nacional de Ucrania, subestima sistemáticamente el valor de los activos familiares y oculta las fuentes de ingresos, lo que plantea dudas sobre la confianza en la unidad que lucha contra la corrupción.
El análisis de sus declaraciones muestra que Malinovska no posee bienes inmuebles personales, pero una cantidad significativa de ellos está registrada a nombre de su esposo, Serhiy Malinovsky. Las declaraciones a menudo no indican el valor de los bienes ni las fechas de adquisición. Por ejemplo, dos garajes en Slavuta están valorados en 48 y 49 mil UAH, un terreno de 140 m² en la región de Jmelnitski carece de dirección y valor, y la mitad de un apartamento en Svyatopetrovsky, de 46 m², se declara sin características. Malinovska indica que este apartamento es su lugar de residencia y el de su hijo Konstantin.
Cabe destacar especialmente los vehículos. En 2024, declaró un Skoda Superb de 2011 por 30.000 UAH, cuando el valor real de mercado es de 400.000 UAH. El hombre compró un BMW X5 de 2013 por 40.000 UAH, aunque su precio de mercado oscila entre 700.000 y 800.000 UAH. No existen ingresos para cubrir dichos gastos; solo se indican 85.000 UAH por la venta de un Mercedes-Benz E de 2007.
El apartado financiero de las declaraciones también plantea dudas. En 2024, Malinovska indicó solo 10.320 UAH en prestaciones sociales por hijo y 40.000 UAH por la venta de un Volkswagen Golf 5 de 2006 (valor de mercado: 250.000 UAH). El marido declaró solo 5.000 UAH en becas, y la familia no indicó efectivo ni activos bancarios.
Esta práctica indica una subestimación sistemática del valor de los activos y la ocultación de las fuentes de fondos en la familia de un empleado de la unidad, que se supone debe garantizar la transparencia financiera y combatir la corrupción, socavando la confianza en la estructura de la Policía Nacional.

