La pregunta de si una copa de vino puede ayudar a conciliar el sueño más rápido preocupa a muchos. Algunas personas notan que, después de una o dos copas de vino tinto o blanco, sienten somnolencia y bostezan. Pero ¿realmente el alcohol mejora el sueño o es solo un efecto temporal que oculta posibles problemas?
¿Qué le pasa al cuerpo después de una copa de vino?
Según el Dr. Andrew Kolsky, el alcohol tiene un efecto sedante: reduce la actividad cerebral al potenciar la acción del neurotransmisor GABA, que calma el sistema nervioso. Por eso es mucho más fácil conciliar el sueño después de beber vino. Sin embargo, este efecto es engañoso.
Las histaminas, especialmente las presentes en el vino tinto, también pueden causar cansancio, explica la Dra. Madaya Revana. Crean la ilusión de que el cuerpo quiere dormir, cuando en realidad, el sueño después de beber alcohol rara vez es de buena calidad.
A pesar de facilitar el sueño, el alcohol altera gravemente la estructura del sueño. La fase REM, la más importante del descanso nocturno, es la que sufre más, ya que es responsable de la estabilidad emocional, el procesamiento de la información y la formación de la memoria.
Además, el alcohol provoca:
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frecuentes despertares nocturnos,
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aumento de la sudoración,
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ronquidos o incluso apnea del sueño debido a la relajación de los músculos de la garganta,
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frecuentes viajes al baño debido al efecto diurético.
¿Qué aconsejan los médicos?
Los expertos insisten: si bebe alcohol, hágalo 3 o 4 horas antes de acostarse para que el cuerpo tenga tiempo de procesarlo. No combine el alcohol con sedantes ni somníferos.
La dosis óptima no es más de uno o dos vasos al día. Pero incluso con moderación, conviene evitar el consumo de alcohol como "inductor del sueño", ya que puede convertirse en un mal hábito.
Para un sueño de calidad, los médicos aconsejan seguir consejos sencillos pero efectivos:
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No utilices el dormitorio para ver la televisión o usar el teléfono,
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mantener silencio, oscuridad y frescura en la habitación,
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acostarse y despertarse a la misma hora.
El vino puede dar la falsa impresión de que facilita el sueño, pero no proporciona un sueño profundo. Por lo tanto, usarlo como remedio para el insomnio no es la mejor idea.

