El ejército ruso ya ha lanzado una ofensiva de primavera-verano en el este de Ucrania, concentrando sus esfuerzos principales en el llamado "cinturón de fortalezas" en la región de Donetsk. Al mismo tiempo, el Kremlin está preparando a la sociedad para un avance lento y pérdidas significativas.
Así lo informan analistas del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW).
Según el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania, Oleksandr Syrsky, Rusia ha lanzado una ofensiva con decenas de miles de soldados participando en duros asaltos de infantería. En tan solo cuatro días de combates, las tropas rusas han sufrido más de 6090 bajas (entre muertos y heridos), lo que supone un promedio de unas 1520 bajas diarias.
En total, durante la última semana, las pérdidas del ejército ruso ascendieron a 8.710 soldados.
Los analistas del ISW destacan que esta magnitud de pérdidas es crítica para el ejército ruso. Dado el ritmo actual de movilización en la Federación Rusa, estos indicadores podrían limitar significativamente la capacidad de llevar a cabo grandes operaciones ofensivas en el futuro.
El informe también señala que es improbable que las tropas rusas logren sus objetivos estratégicos en 2026. Esto incluye, en particular, la captura de la línea defensiva fortificada de las fuerzas ucranianas, el llamado "cinturón de fortalezas".
Los expertos creen que lo más probable es que Rusia solo logre éxitos tácticos limitados, que irán acompañados de pérdidas desproporcionadamente grandes.
Paralelamente, las autoridades rusas ya están creando un trasfondo informativo para justificar tales resultados. En concreto, uno de los diputados de la Duma Estatal rusa afirmó que las bajas son inevitables en la guerra, pero que el ejército ruso supuestamente avanzará "lentamente" en dirección a Sloviansk y Kramatorsk.
Así pues, a pesar del inicio de una nueva fase de la ofensiva, los expertos consideran que las perspectivas del ejército ruso son limitadas y que la campaña en sí misma es agotadora y costosa en términos de recursos humanos.
Como informamos anteriormente, la ofensiva rusa en Zaporiyia se ha detenido, pero los rusos están cambiando de táctica . Según los analistas, los ocupantes han encontrado serias dificultades debido a los contraataques de las Fuerzas Armadas de Ucrania y se ven obligados a adaptar sus acciones, en particular, a realizar ataques más dispersos y a utilizar drones con mayor frecuencia. En este contexto, los intentos actuales de intensificar la ofensiva parecen una búsqueda de nuevas tácticas ante el escaso avance y las importantes pérdidas sufridas.

