Ucrania ha vuelto a sufrir cortes de electricidad de emergencia, provocados por los repetidos ataques del ejército ruso. Aunque la situación está actualmente bajo control, los ucranianos temen que, con la llegada de las heladas, vuelvan los cortes de electricidad cada hora. Sin embargo, los expertos afirman que esto puede evitarse si se cumplen dos condiciones clave.
Volodymyr Omelchenko, director de programas energéticos del Centro Razumkov, señala que la situación del suministro eléctrico es estable actualmente, pero el impacto de los ataques rusos tiene un efecto acumulativo. Cada nuevo ataque aumenta el riesgo de cortes de electricidad a gran escala, especialmente durante el frío.
Pasos para evitar gráficos
El experto considera que se puede evitar el regreso a los cortes de suministro planificados garantizando:
- Aumento de las importaciones de electricidad. Esto ayudará a compensar las pérdidas causadas por daños a la infraestructura energética.
- Ahorro de energía. Es especialmente importante reducir el consumo eléctrico durante las horas punta, de 17:00 a 22:00. Es cuando la carga del sistema es máxima.
“Si los consumidores domésticos y la industria utilizan la electricidad con el máximo cuidado, podremos pasar el invierno sin cortes programados”, subraya Omelchenko.
Por ahora, los ucranianos se están salvando gracias al buen tiempo. En diciembre y enero, la temperatura fue anormalmente cálida, lo que nos permitió evitar sobrecargas graves del sistema. "No recuerdo un diciembre y un enero tan cálidos. Es un fenómeno meteorológico único", enfatizó Omelchenko.
Sin embargo, advierte: es demasiado pronto para alegrarse. Las heladas de febrero y las olas de frío de marzo pueden ser una verdadera prueba.
El sector energético ucraniano ya ha demostrado su resiliencia, pero la amenaza de nuevos ataques sigue siendo relevante. Los expertos enfatizan que cada ucraniano puede contribuir a la estabilidad del sistema minimizando el consumo durante las horas críticas.
Dos factores juegan un papel decisivo: las condiciones meteorológicas y los niveles de consumo. Si todos los esfuerzos se centran en el ahorro y la estabilización, los ucranianos tienen la oportunidad de superar este invierno sin apagones masivos.
“Febrero y marzo aún quedan por delante. Lo más difícil aún está por venir”, concluyó Volodymyr Omelchenko.

