El segundo día de invierno en Ucrania no se asocia con un día festivo, pero la fecha tiene muchos significados interesantes, desde antiguas creencias populares hasta eventos internacionales. En este día, se recuerda a ucranianos ilustres, se honra al profeta en la iglesia y se recuerdan las tradiciones transmitidas de generación en generación.
El 2 de diciembre nacieron en Ucrania el periodista y político Tadeusz Rutowski, el pianista Leo Ornstein, el poeta y traductor Petro Osadchuk, y el Héroe de Ucrania Pavlo Mazurenko, participante de la Revolución de la Dignidad. A pesar de la ausencia de días festivos oficiales, los ucranianos pueden participar en las costumbres populares que consideraban esta fecha propicia para las tareas domésticas y la purificación espiritual.
El mundo conmemora hoy el Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud, un recordatorio de que, a pesar de las prohibiciones legales, aún existen formas modernas de explotación en diversos países. El 2 de diciembre se celebra el Día del Perro Callejero, que promueve la recuperación de animales de los refugios y su acogida. Otras fechas internacionales incluyen el Día de la Alfabetización Informática, el Día del Ferromodelismo, el Día de la Educación Inclusiva, el Día del Panqueque y el Día del Baloncesto.
En el calendario eclesiástico, según el nuevo estilo, hoy se honra al profeta Habacuc, uno de los profetas bíblicos a quien se le atribuye la predicción de importantes acontecimientos históricos. Según el estilo antiguo, este día conmemora al monje Varlaam de Kiev-Pechersk y al icono de la Madre de Dios, "Consuelo de los Dolorosos", al que acuden quienes han sufrido pérdidas.
Las creencias populares asociaban el 2 de diciembre con la preparación para el invierno: nuestros antepasados vigilaban el clima, observaban a los pájaros e intentaban poner orden en casa antes del frío. Se creía que si el pato salvaje aún no se había ido, el invierno llegaría tarde, y un cielo despejado pronosticaba heladas. La nieve que caía ese día se mantendría hasta la primavera, y los frecuentes cambios de viento prometían un diciembre inestable. El día se consideraba especialmente favorable para los niños: se aconsejaba a los padres que les prestaran más atención y rezaran por su salud y un buen futuro.
Según la leyenda, es un buen día para limpiar o hacer pequeñas reparaciones en la casa. El ambiente renovado, especialmente en el dormitorio, supuestamente traía buen humor y una renovada felicidad. Se dirigían oraciones al profeta Habacuc para que protegiera al niño del mal y le cumpliera sus deseos.
Sin embargo, también había prohibiciones. El 2 de diciembre no se recomendaba divertirse ruidosamente, comer en exceso ni hacer compras grandes. Además, se evitaban los viajes largos, las peleas y recordar viejos agravios. Se creía que quien maldijera en este día viviría en disputas todo el año.

