La Rada Suprema de Ucrania aprobó recientemente el Proyecto de Ley n.º 11474, que simplifica el proceso de privatización de los bancos estatales. Esta medida, apoyada por el presidente Volodymyr Zelensky, busca reducir la participación del Estado en el sistema bancario, en particular en el contexto de las exigencias de organismos financieros internacionales como el FMI y el Banco Mundial.
¿Qué está cambiando?
Los principales cambios que introduce la nueva ley incluyen:
- Ampliación del círculo de inversores : el Estado ahora puede considerar la venta no sólo del 100% de las acciones de los bancos, sino también de cualquier participación, lo que abre oportunidades para diversos inversores.
- Participación de donantes internacionales : Las organizaciones internacionales tienen la oportunidad de participar en la selección de asesores financieros y en el proceso de privatización, lo que aumenta la confianza de los inversores.
- Simplificación de las subastas : si sólo participa un inversor potencial en la subasta, la privatización aún puede tener lugar.
- Utilización del sistema Prozorro : La venta de los bancos estatales se realizará a través del sistema Prozorro, lo que garantizará una mayor transparencia y competitividad del proceso.
¿Qué bancos se preparan para la venta?
Sense Bank y Ukrgasbank serán prioritarios para la privatización PrivatBank , Oschadbank y Ukreximbank también son de propiedad estatal . Esto significa que la privatización parcial o total de algunas de estas instituciones financieras es posible en un futuro próximo.
Privatización durante la guerra: realidades y previsiones
En el contexto de la guerra en Ucrania, la privatización bancaria genera opiniones encontradas. Los expertos señalan que la guerra y la inestabilidad económica podrían dificultar la atracción de inversores extranjeros. Al mismo tiempo, según el director del Banco Nacional de Ucrania, Andriy Pyshny, la posibilidad de implementar una privatización parcial con la participación de organizaciones financieras internacionales a partir de 2025 podría ser un paso importante para la recuperación económica.
La privatización de los bancos estatales, por un lado, puede generar nuevas inversiones y reducir la carga financiera del Estado, pero por otro lado, plantea preocupaciones sobre la posible pérdida de control sobre instituciones financieras clave.

