En la mayoría de los casos, los costos de reparación de tuberías de calefacción rotas y daños en el interior de la vivienda recaen sobre los propios residentes. Al mismo tiempo, en algunas situaciones, la responsabilidad puede recaer en la compañía de calefacción. Así lo afirmó el abogado Stanislav Liflyanchyk.
Según él, todas las redes de ingeniería ubicadas dentro de la casa, una vez instalada la tubería, son propiedad conjunta de los copropietarios. Son los residentes quienes están obligados a realizar el mantenimiento, el servicio y la reparación de estos sistemas.
Liflyanchyk explica que organizar este servicio es posible de varias maneras. En particular, a través de una empresa de servicios públicos que preste servicio al edificio por defecto, mediante una empresa de servicios privada contratada por decisión de la asamblea de vecinos o mediante una asociación de copropietarios de un edificio de apartamentos.
Al mismo tiempo, el abogado enfatiza que no todos los casos de accidentes masivos de tuberías pueden atribuirse automáticamente a la guerra. Según él, algunos de los problemas están relacionados con la preparación insuficiente de las autoridades locales y estatales, así como de las compañías de calefacción, ante los riesgos energéticos.
En tales situaciones, la comunidad de propietarios o los copropietarios del edificio tienen derecho a demandar a la compañía de calefacción. La cuestión clave en el tribunal será determinar la causa del accidente: fuerza mayor o negligencia.
Liflyanchyk explica que si el equipo sufrió daños directos como resultado de un ataque con misiles o drones, la compañía de calefacción no es responsable. Esto se considera fuerza mayor.
Sin embargo, si el sistema de calefacción se ha apagado debido a un corte de electricidad y el proveedor de calefacción no ha proporcionado energía de emergencia durante varios años, la situación puede verse de otra manera. En este caso, ya no se trata de fuerza mayor, sino de posible negligencia, y surgen preguntas sobre por qué la empresa no se preparó para los riesgos evidentes en tiempos de guerra.
El abogado enfatiza que cada caso será estudiado individualmente y la decisión final sobre la responsabilidad la tomará el tribunal, teniendo en cuenta todas las circunstancias del accidente.

