Ucrania dio un paso importante en el camino hacia la independencia energética al recibir los primeros suministros de gas natural licuado (GNL) de Estados Unidos. El gas llegó a través de una terminal griega de GNL y el acuerdo con la empresa estadounidense Venture Global se extiende hasta 2026. El jefe de la Presidencia, Andriy Yermak, subrayó la importancia de este suministro como paso estratégico para reforzar la seguridad energética de Ucrania ante una guerra con Rusia.
"Esto no es sólo un cargamento, es un paso estratégico", señaló Yermak, subrayando que a pesar de los constantes intentos de Rusia de destruir el sistema energético de Ucrania, este paso es un logro importante para el país. La empresa energética DTEK, que recibió el gas, demostró un alto nivel de cooperación internacional, lo cual es importante para mantener la estabilidad energética en Ucrania.
El acuerdo con el proveedor de gas estadounidense permite a Ucrania diversificar sus fuentes de suministro de energía y reducir la dependencia del gas ruso, lo que supone un paso importante en el camino hacia la seguridad energética.
En el contexto de nuevos logros energéticos, Ucrania también enfrenta serios desafíos, en particular la posibilidad de detener el tránsito de gas ruso después del 1 de enero de 2025. Como señala el presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyi, el país no permitirá el tránsito de gas ruso a través de su territorio una vez finalizado el acuerdo actual, ya que beneficia al Kremlin y contribuye a su maquinaria militar.
La finalización del acuerdo puede poner en peligro no sólo la seguridad energética, sino también provocar problemas técnicos que dificultarán la calefacción de las casas en Ucrania. El sistema de gasoductos del país, uno de los más grandes del mundo, podría convertirse en blanco de nuevos ataques porque ha estado protegido por el tránsito de gas ruso.
Los expertos señalan que las cuestiones relativas a los riesgos para la infraestructura ucraniana se debaten en el nivel diplomático. Como señaló Christian Egenhofer, investigador principal del grupo de expertos CEPS en Bruselas, la continuación del tránsito de gas ruso puede ser necesario para proteger la infraestructura, especialmente en el período invernal, cuando aumenta la carga en las redes de gas.