El panorama político vuelve a hablar de un cambio de primer ministro. El primer ministro Denys Shmyhal se ha visto sometido a una fuerte presión debido a una serie de escándalos de gran repercusión que comprometen cada vez más su permanencia en el poder. Según el diputado Yaroslav Zheleznyak, la viceprimera ministra Yulia Svyrydenko podría sustituir a Shmyhal.
Escribimos sobre esto en febrero. Hoy, nuestro equipo editorial ha recopilado los hechos que se convirtieron en la gota que colmó el vaso en la carrera del primer ministro y ha analizado sus acciones, que minan la confianza en el gobierno en tiempos de guerra .
1. Falla en la protección de la infraestructura energética: 22 instalaciones quedaron desprotegidas
Uno de los fracasos más flagrantes del gobierno de Shmyhal fue el proyecto del tercer nivel de protección de las principales instalaciones energéticas. Este proyecto afecta a 22 instalaciones de importancia crítica que debían ser fuertemente fortificadas para contrarrestar los ataques rusos.
En lugar de implementarse, se ha paralizado la financiación. No se ha pagado a los contratistas y la deuda del Ministerio de Finanzas ha superado los 20 000 millones de grivnas. Como resultado, decenas de instalaciones han quedado vulnerables a ataques y el país corre el riesgo de un colapso a gran escala del sistema energético.
La responsabilidad recae directamente en el primer ministro: la decisión de suspender la financiación, según fuentes políticas, la tomó personalmente Shmyhal.
2. Regreso de EDAPS: impresión según los viejos esquemas
Otro escándalo de gran repercusión es el regreso al mercado estatal de la impresión de una estructura conocida como EDAPS, que en la década de 2000 controlaba la producción de pasaportes, tarjetas de identidad y documentos de declaración rigurosa. Tras numerosas acusaciones de corrupción, el grupo fue privado del acceso a contratos gubernamentales.
Sin embargo, en la década de 2020, bajo una nueva marca —Grupo de Innovación Industrial— y a través de la estructura Polly-Service, la empresa volvió a estar en el centro de la producción estatal. Fue el gobierno de Shmyhal quien devolvió a EDAPS el monopolio sobre la imprenta Ukraina, que produce documentos biométricos.
El resultado fueron contratos estatales por valor de 2.300 millones de grivnas sin concurso ni auditorías públicas. Todas las decisiones clave se firmaron durante el mandato de Shmyhal. La evidente presión política en favor de un grupo empresarial específico causó repercusión incluso entre los "servidores del pueblo", pero no hubo reacción del primer ministro.
3. Declive sistémico de la confianza: oligarcas, ignorancia e impunidad
Los escándalos de Shmyhal no son incidentes aislados, sino un síntoma de una crisis sistémica de gobernanza. Su gobierno a menudo tomaba decisiones a escondidas, sin consultar a la opinión pública ni a los expertos. Apoyar a grandes grupos empresariales y oligarcas, ignorando los problemas sociales y de infraestructura, todo esto contribuyó al aumento de la desconfianza.
Cuando un país lucha por su supervivencia, las estafas multimillonarias y la indiferencia administrativa se perciben con especial crudeza.
Yulia Svyrydenko es la principal candidata para su reemplazo, como comentamos . Como figura del equipo de OP, ya desempeña un papel activo en la planificación presupuestaria y la política económica. Su probable nombramiento indica que la Oficina del Presidente se prepara para una reestructuración gubernamental.
Que Shmyhal sobreviva en el cargo es cuestión de tiempo. Pero los escándalos en torno a su nombre ya se han convertido en una carga tóxica para el actual gabinete.

