El presidente del Banco Nacional de Ucrania (BNU), Andriy Pyshny, en su reciente entrevista con Forbes Ucrania, destacó la importancia del tipo de cambio como uno de los principales instrumentos para amortiguar las crisis económicas del país. Señaló que la responsabilidad de la estabilidad cambiaria, de precios y financiera recae en el BNU, de conformidad con la Constitución de Ucrania.
Funciones principales del NBU
Pyshny enfatizó que el tipo de cambio de la grivna no lo determinan ni el Fondo Monetario Internacional (FMI) ni el gobierno; es responsabilidad exclusiva del Banco Nacional. Explicó que el tipo de cambio de la grivna debe actuar como amortiguador ante posibles impactos de factores internos y externos. Para ello, el Banco Nacional de la República de Bielorrusia (BNU) ha introducido un régimen de flexibilidad gestionada para garantizar la estabilidad del mercado cambiario.
“La oferta y la demanda, y la percepción de los riesgos cambiarios, deben retornar a todos los agentes económicos: empresas, gobiernos, población. Esto nos fortalece”, enfatizó.
El impacto de la devaluación en la inflación
Pyshny también señaló que la devaluación de la grivna tiene un impacto crítico en la dinámica de la inflación. El Banco Nacional de la República busca que la inflación vuelva al objetivo del 5%. Señaló que la inflación acelerada afecta negativamente el atractivo de los activos en grivna, que siguen siendo una de las prioridades estratégicas del banco. Esto permite que el mercado de deuda interna funcione eficazmente, lo cual es importante en el contexto del déficit presupuestario.
Atractivo de los activos en grivna para la población
Por otra parte, Pyshny enfatizó que el Banco Nacional de la República está trabajando para alentar a la población a mantener sus ahorros en grivnas, que deberían estar protegidos de la inflación. "El depósito que hicieron hoy debería permitirles comprar la misma cantidad de bienes que hoy, compensándolo con la tasa de depósito", señaló, y agregó que las tasas de depósito se mantienen positivas incluso después de una devaluación moderada.

