Las frutas se consideran tradicionalmente uno de los alimentos más saludables de la dieta diaria. Se recomienda consumirlas por la mañana, como refrigerio o como acompañamiento de las comidas principales. Sin embargo, los expertos enfatizan que lo importante no es tanto el momento de su consumo, sino la regularidad y la variedad.
La ingesta mínima recomendada es de dos porciones diarias de frutas variadas. Contienen vitaminas, minerales, antioxidantes y fibra, que ayudan a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, controlar la presión arterial y proteger las células del daño. Resulta especialmente beneficioso combinar frutas de diferentes colores, ya que cada color aporta su propio conjunto de nutrientes.
Fruta para el desayuno
Muchos nutricionistas consideran que comer fruta por la mañana es una buena manera de empezar el día. Plátanos, mangos, sandía, aguacates, piñas y manzanas son buenas opciones para desayunar.
Los beneficios de la fruta por la mañana residen en varios aspectos. En primer lugar, las frutas jugosas ayudan a restablecer el equilibrio hídrico después de dormir. En segundo lugar, los azúcares naturales proporcionan un rápido impulso de energía y ayudan a activar el metabolismo. La fibra favorece la digestión y proporciona una sensación de saciedad, lo cual es especialmente importante para quienes cuidan su peso. Además, el consumo matutino ayuda a proporcionar al cuerpo vitaminas y minerales al comenzar el día.
Fruta como refrigerio
La fruta también es un excelente refrigerio entre comidas. La fibra ayuda a reducir el hambre y la tentación de comer alimentos menos saludables. Los azúcares naturales proporcionan una liberación constante de energía sin caídas repentinas, y comer fruta entre comidas puede mejorar la absorción de nutrientes de otros alimentos.
Los expertos señalan que para las personas con trastornos de la glucemia, es importante respetar los intervalos: consumir fruta una o dos horas antes o después de una comida. Sin embargo, la hora del día no es un factor decisivo: la fruta aumenta los niveles de glucosa independientemente de cuándo se consuma.
¿Qué es importante recordar?
Los expertos coinciden en que no existe un momento ideal para comer fruta. La mejor opción es la que se adapta a tu estilo de vida, dieta y bienestar. Lo principal es incluir fruta en tu dieta con regularidad, con moderación y elegir una variedad.

